Deje que su vida brille
Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.
1 Timoteo 4:12
El mundo necesita ver buenos ejemplos. Necesita ver que los creyentes viven en amor, en pureza y en fe en el hogar, en las instituciones de enseñanza y en los trabajos.
En Romanos 12:17, el apóstol Pablo nos exhorta a hacer lo bueno delante de todos los hombres, y otros versículos nos instan a evitar toda clase de mal. Por eso, cuando usted esté siguiendo los caminos del Señor, no lo haga a medias, sino entréguese de lleno a seguirle. Condúzcase de tal manera en la vida, que no haya duda de que usted es creyente; muestre a los demás su amor, su fe y su pureza en toda situación y por medio de hechos.
Su ejemplo será más convincente que sus palabras. Cuando nuestro hijo John era pequeño, fuimos a pasar una temporada con mis abuelos. John dormía con mi abuelito, y una noche John lo despertó y le dijo: «Abuelo, me duele el oído; ¿puedes orar por mí?». Mis abuelos iban a una iglesia que no creía en la sanidad. Yo no sé qué hizo el abuelo, pero no dio resultado. Así que John se levantó y dijo: «Voy a ir a la cama de mi mamá; cuando ella ora, se me quita el dolor». Casi 18 años después mi abuelo me contó esto.
Yo había dado un ejemplo de fe y de amor, y John se acordó de eso. Cuando los hijos están creciendo, quizá se les olviden las predicaciones y exhortaciones que usted les dé o se muestren desinteresados en las cosas de Dios, pero jamás olvidarán el ejemplo que usted les muestre.
Es posible que sus compañeros de trabajo, sus vecinos o sus amistades rechacen o discutan con usted sus palabras, pero nunca podrán refutar ni olvidar las cosas que usted hace en amor.
No permita que su ejemplo sea empañado por los pecados triviales; ni las concesiones espirituales. Procure hacer siempre lo bueno delante de todos para que la luz de Jesucristo se refleje poderosamente por medio de usted.


