El poder para crear
Por tanto sean imitadores de Dios [cópienle y sigan Su ejemplo] como hijos amados [imiten a su Padre].
Efesios 5:1; AMP
Creando cosas nuevas y cambiando las viejas. Debido a que usted y yo fuimos creados a la imagen de Dios, siempre estamos tratando de hacer eso. Pero si queremos tener éxito al hacer y cambiar las cosas, necesitamos aprender cómo lo hace nuestro Creador, nuestro Padre celestial.
No fue por accidente que Dios se puso a crear cosas. Él no dijo: “Vaya, qué casualidad: ¡apareció la luz!”. Él primero vio el resultado de lo que quería hacer; primero concibió la imagen interna o la idea de lo que quería crear, y luego dijo: «Sea la luz», y fue la luz. Si queremos imitar el ejemplo de Dios, tendremos que poner en práctica el principio de primero concebir la imagen interna de lo que queremos hacer.
Quizá usted me diga: “Pero, hermano Copeland, usted está hablando de Dios. ¿No me diga que espera que yo trate de ser como Él?”. Por supuesto que lo espero. Es eso lo que se nos afirma en Efesios 5:1.
Sin embargo, permítame darle un consejo. No pierda el tiempo tratando de concebir una imagen interna positiva por cuenta propia, porque se limitará sólo a un pensamiento positivo. Y aunque un pensamiento positivo es mejor que un pensamiento negativo (o no pensar en nada), con el tiempo se convertirá en un fracaso.
Si usted es hijo del Dios todopoderoso, Él ya le ha dado el principio de la imagen interna y el poder para hacer cambios permanentes en su vida y en sus circunstancias. Por ejemplo, considere la creación. Dios quería que hubiera luz; entonces, dijo: «Sea la luz». Las palabras que Él habló estaban directamente relacionadas con la imagen interna de lo que había concebido. Dios empleó sus palabras para convertir esa imagen interna en una realidad externa.
Por tanto, la Palabra de Dios es lo que usted necesita como base para la imagen interna y para las palabras que hable. La Palabra tiene poder sobrenatural. Si usted se llena de esa Palabra de fe y la declara, ella le dará los resultados deseados en su vida y en sus circunstancias, así como le dio resultados a su Padre celestial.
Escudriñe hoy la Palabra de Dios y empiece a reconstruir su mundo, y conocerá lo que es la verdadera creatividad.


